El libro de Amor y Responsabilidad es un punto de inicio particularmente apropiado para entender la manera de pensar del Papa Juan Pablo II, no solo porque fue publicado en una etapa mas temprana en su vida, en 1960, cerca de dos décadas antes de que ascendiera al trono de San Pedro en Roma, pero también porque generosamente le presta atención al mas importante asunto en nuestras vidas y en lo que va mas allá de nuestras vidas: el amor.
Nuestra experiencia con el grupo de discusión de Amor y Responsabilidad en Nueva York fue extremadamente positiva. Nos reunimos por más de dos años, y nuestros participantes crecieron en su entendimiento de la belleza de las enseñanzas de Juan Pablo II y de la Iglesia acerca del amor y de la sexualidad humana, y además nos convertimos en grandes amigos.
La clave de nuestro éxito fue que avanzamos despacio a través de las escrituras de Juan Pablo II. Nos reuníamos cada dos semanas más o menos, y algunas ocasiones solo buscamos cumplir con tan solo seis páginas por sesión. Pero los pensamientos de Juan Pablo II tienen tanta riqueza que el hecho de ir a un paso lento nos dio la oportunidad de poder analizar y digerir la extraordinaria manera de pensar de Juan Pablo II.
De vez en cuando, teníamos a algún orador como invitado especial, y esta persona no siempre nos hablaba directamente acerca de la sección de relevancia en el libro. También teníamos nuestros ojos abiertos hacia a algún otro evento en Nueva York que pudiera ser de interés para el grupo.
En cada una de nuestras discusiones, uno de nuestros participantes hacia un resumen de la sección para todos los ahí presentes. Esto puede ser de mucha ayuda, particularmente si la persona que presento el tema estuvo bien preparada y dio un razonamiento considerable a la sesión. También permite a aquellos que no han hecho su “tarea” participar más activamente. El objetivo es incluir tanta gente a la discusión como sea posible, incluso si las personas no pueden presentarse a todas las sesiones o no siempre les es posible prepararse con anticipación.
En términos de organización, es de mucha ayuda que cada grupo de discusión de Amor y Responsabilidad tenga por lo menos dos personas a cargo. El alentarse mutuamente es vital, y puede haber ocasiones en que alguno de los encargados no pueda asistir. “Promocionar” al grupo es un requerimiento continuo. En Nueva York, hemos sido afortunados de tener muchos amigos y participantes que entusiastamente han distribuido la voz. Mantener una buena lista de e-mails (correos electrónicos) es de mucha ayuda en esta área.
Peter McFadden • +1 (646) 797-3221
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